lunes, 10 de junio de 2019

Poemario "Poesía verdad" (2019) - Pablo Javier Piacente



Editado por JustFiction! Edition, sello integrante del grupo internacional OmniScriptum (Alemania), conformado también por editoriales como Publicaciones Universitarias Argentinas o Editorial Académica Española, "Poesía verdad" de Pablo Javier Piacente se puede conseguir como e-book o como libro físico tradicional en la modalidad de impresión bajo demanda (ver fotos).



Se encuentra disponible en diferentes tiendas y portales, como por ejemplo la librería online MoreBooks! (acceder). En las imágenes que acompañan estas palabras es posible leer algunos de los poemas que forman parte del libro.



Enlace al libro "Poesía verdad" (2019) de Pablo Javier Piacente:

https://www.morebooks.de/store/gb/book/poes%C3%ADa-verdad/isbn/978-613-9-42664-5








domingo, 26 de mayo de 2019

Camino Hipnótico (2019) - Pablo Javier Piacente - Sattvaland Records (Brasil)



Esta producción es un compilado de temas pertenecientes a los lanzamientos solistas de
Pablo Javier Piacente: “El pulso del universo” (2009), “Magia circular” (2010),
“Mutaciones” (2015) y “Profundidad del tiempo” (2018). También incluye versiones
solistas de temas de las producciones “La hora de color violeta” (2010) y “El árbol del
porvenir” (2014) del dúo Piacente & De Angelis, como así también una pieza del
álbum “Pablo Javier Piacente y Enoc Dissonance (Mike Mejia y Miguel Pérez)”
(2013).

Descarga y streaming (reproducción online) en varios formatos en:

martes, 14 de mayo de 2019

Sobre la igualdad y la equidad

Por Pablo Javier Piacente. Un breve recorrido por las diferencias entre ambos términos y sus implicancias políticas y sociales.



A pesar de los múltiples esfuerzos por delimitar concretamente ambas concepciones, aún hoy se siguen confundiendo los términos de equidad e igualdad, considerándolos incluso erróneamente como sinónimos. Vale la pena entonces volver a discutir estas nociones y analizarlas en cuanto a su uso político.

Cuando se habla de igualdad, uno de los bastiones de la Revolución Francesa, se hace referencia habitualmente a la lucha histórica a nivel político y social en torno a la conquista de derechos inaccesibles para grupos determinados en un contexto concreto. 

Se busca entonces la igualdad ante la ley de ciertos sectores discriminados con relación a los grupos dominantes, como por ejemplo sucedió en Sudáfrica durante el apartheid. 

Pero más allá de estas particularidades, el fin último de la igualdad (en términos sociopolíticos y no meramente legales) es operar sobre las diferencias entre las categorías sociales, buscando reducir o suprimir de forma fáctica la distancia existente entre las mismas en cuanto al acceso a bienes reales y simbólicos.

Por otro lado, la noción de equidad indica la búsqueda de un proceso que permita la igualdad de oportunidades pero en la esfera individual, posibilitando de esta forma que cada individuo pueda satisfacer determinadas necesidades a partir de sus propios merecimientos y logros. 

En otras palabras, que cada persona obtenga aquello que se merece de acuerdo a su esfuerzo y talento, pero a partir de un piso mínimo y general de posibilidades, y sin que por ello se vea afectada necesariamente la estructura social. 

En consecuencia, pueden darse situaciones en las cuales exista igualdad y no equidad, o viceversa, haciendo posible comprobar que aunque ambas nociones son vitales en un escenario de búsqueda de la justicia social, las mismas deben considerarse por separado y con sus propias implicancias. 



Sistemas políticos, igualdad y equidad


Quizás uno de los grandes desafíos para el progresismo político sea lograr utilizar ambos conceptos de un modo armónico y racional hacia el interior de la organización social.

En los regimenes comunistas, donde se proclamaba el fin último de la igualdad social y la supresión de las diferencias de clase, se daban al mismo tiempo situaciones de inequidad motivadas por cuestiones políticas o ideológicas. 

En los modelos ligados a la socialdemocracia, por su parte, la igualdad real no es un objetivo a considerar pero sí pueden darse contextos de equidad generados en base a políticas públicas. 

El liberalismo, en tanto, confronta directamente con la idea de igualdad y muy pocas veces actúa en la búsqueda de procesos de equidad, confiando más en una supuesta dinámica de las libertades individuales que llevaría al progreso social o conjunto.

El desafío


Para algunos autores, la equidad supone incorporar una visión de justicia en el marco de la búsqueda de la igualdad. Otros, en cambio, creen que la equidad es un concepto meramente político y formal que esconde el olvido y el menosprecio de las banderas tradicionales de la lucha por la igualdad.

En definitiva, en un mundo tan complejo y convulsionado quizás es demasiado utópico aspirar a la igualdad en un corto o mediano plazo, y en el camino de su búsqueda podemos caer en la violencia y otras situaciones de inequidad. 

Por el contrario, la equidad se encuentra más cercana a nuestras propias posibilidades como pueblos, el desafío es lograr un verdadero acuerdo entre todos los sectores sociales para garantizar que cada individuo, solamente por el hecho de nacer, tenga las mismas posibilidades reales de crecer que sus semejantes, sin que aspectos como el origen, la etnia, las discapacidades o el sexo pongan un tope para su desarrollo.

Imágenes: pixabay.com

martes, 16 de abril de 2019

Fuego

Por Pablo Javier Piacente.

Algunos querían que Notre Dame se incendiara por completo
Otros deseaban que hubiera sido un atentado
Y no la obra del azar o la estupidez 
Quizás para justificar el odio
Quizás para avivarlo
Buscaban que esas llamas se agiganten y se multipliquen 
Que los bomberos franceses no pudieran con tanto fuego
El mismo fuego que consumía a las mujeres en la Inquisición 
El mismo fuego que purificaba el alma de los detractores de la Iglesia 
El mismo fuego que el hombre engendra para amar y sufrir
              El fuego que nos consume.


Image by edo870 from Pixabay

domingo, 14 de abril de 2019

Barrio



Por Pablo Javier Piacente.


Hoy la lluvia se hace lágrima en la ciudad profunda.

Un trueno
               un desgarro
Botas de goma azul pintadas de barro
                                                  corriendo sin rumbo
Agua en las calles,
                        en las casas,
                                           en las paredes,
                                                                  en las camas
Humedad que trepa hasta los pulmones de los bebés
y muta en gripe en el corazón de las madres.

Una pequeña muerte en cada tormenta.


Image by Jean-Pierre Pellissier from Pixabay

jueves, 11 de abril de 2019

El hilo invisible y la humildad



Por Pablo Javier Piacente.

Hay un hilo invisible que une todas las cosas. La tormenta que sacude al cielo de la tarde pintándolo de sangre y luz. Las olas que transforman al mar en una cordillera de bravías montañas de agua. El leñador que hiere lentamente al árbol hasta hacerlo caer con su música de vértigo. Un sacerdote dando la extremaunción a un hombre desgarbado y cansado de la vida. El llanto estridente de un bebé al nacer.

¿Por qué nos hemos acostumbrado a vivir repitiendo ceremonias que nos alejan de la naturaleza de la vida y del pulso que da ritmo al universo? ¿Por qué nos parece imposible detenernos unos minutos a sentir solamente el latido de nuestro corazón y su eco en el silencio? ¿Por qué?

Comprender la existencia de una magia que recorre todo lo vivo y aquello que alguna vez tuvo vida nos sirve para entender que no somos seres con permiso divino para usar y desechar a nuestro antojo cada espacio y cada elemento de este planeta. Nos sitúa en nuestro verdadero lugar: diminutos e insignificantes puntos perdidos en la inmensidad de un cosmos cuyo final y dimensiones reales aún ni siquiera intuimos. 

¿Quiénes somos, entonces, para dictaminar sobre la existencia o no de millones de formas de vida, amparados en intereses meramente materiales o en la supuesta superioridad de la razón? ¿Quién nos autorizó a corromper el agua cristalina de los lagos, a oscurecer las mañanas con nubes radiactivas, a decretar un silencio de muerte en las selvas ayer melodiosas? ¿Cómo podemos condenar a la indigencia a un número inconcebible de nuestros propios hermanos y que esto nos parezca normal o solamente una falla del sistema?

¿No necesitaremos, quizás, un baño urgente de humildad? De lo contrario, habría que redefinir ya mismo el concepto de humanidad.

Imagen: pixabay.com

viernes, 29 de marzo de 2019

La comunicación solitaria



Por Pablo Javier Piacente.


Terminando la segunda década del siglo XXI, parecemos encontrarnos en un estado sin retorno hacia una sociedad en la que nadie escucha y todos gritan para hacerse escuchar, la mayoría de las veces infructuosamente. 

La competencia por la atención del otro puede apreciarse en todos los ámbitos, pero se vislumbra en forma patente en las redes sociales, donde poco a poco los simples textos se reemplazan por grandes imágenes en las cuales la gente “grita” sus verdades. Y en este caso el objetivo no es reafirmar que una imagen vale más que mil palabras, sino que el propósito es lograr ser leído y no pasar desapercibido en la interminable cadena de mensajes, avisos publicitarios, videos… 

¿Cómo incide esto en la subjetividad, en el interior de cada sujeto? Genera una sensación de “comunicación solitaria” y de incertidumbre permanente, en la cual la hiperinformación e hipercomunicación propiciadas por las nuevas tecnologías y su rápido acceso se contraponen a la ausencia del contacto directo y profundo entre las personas, en la mayoría de los casos esporádico, superficial y súbito, y a la carencia de verosimilitud en los relatos, porque todo es puesto en duda y pasible de ser incorporado a la categoría de “fake news”.


Un camino peligroso


¿Cuál es el límite? ¿Cuáles son las consecuencias? Podría esperarse, como ya se está observando lamentablemente, un incremento de la violencia, del resentimiento, del odio a la diferencia, del encono y de la generación de conflictos que no cuentan con una base sólida que los justifique. 

La sociedad de mercado y el sistema político apuntalan la falta de sentido vital y la insatisfacción, estimulando una suerte de exigencia de felicidad permanente, éxito inmediato, tiempos que no se adaptan a los ciclos de la vida natural y humana y rechazo al camino del esfuerzo, la constancia, la coherencia, la superación personal, la reflexión (entendida como pérdida de tiempo) y la introspección (que se contrapone a una especie de endiosamiento de la exteriorización).

¿Hay salida? La gran incógnita y el gran desafío, como eternamente ha sucedido a lo largo de la historia de la humanidad, es la forma en la cual construimos un futuro de cambio positivo a partir de este presente de dudas e incongruencias.

Imágenes: pixabay.com